Propósitos para el año nuevo 2021

Todos los años por estas fechas, quien más quién menos, se plantea nuevos propósitos para el año entrante (adelgazar, como no, estudiar algo nuevo, viajar,…). Este año el asunto de los propósitos bienintencionados trasciende a las meras propuestas individuales para dar paso a propuestas de propósito general con alcance mundial en las cuales cada uno de nosotros tenemos algo que decir.
Y es que en estos momentos en que debido a las circunstancias aciagas en las que no hallamos envueltos estamos tan sensibilizados ante la fragilidad de la vida, y nos hallamos inmersos en esta especie de solidaridad forzada ante esta amenaza universal, es una extraordinaria oportunidad para la reflexión conjunta.

Los asuntos pendientes pasan, en primer lugar, por eliminar la amenaza del virus, asunto que parece que se va encauzando aunque llevará más tiempo de lo todos deseáramos.
Este urgente asunto pendiente, que es el catalizador de cambios de calado en la evolución de las sociedades mundiales y de cuyos cambios que somos conscientes de ellos pero aún no hemos determinado su calado, ha tapado o incluso frenado, aunque esperemos que solo momentáneamente, otras amenazas que se vienen anunciado desde hace tiempo.
Me refiero al cambio climático, que ya a estas alturas casi nadie niega, al menos no abiertamente y ante el cual ya se están haciendo movimientos ante la concienciación creciente e la sociedad, así instituciones de todo tipo con responsabilidades legislativas o de gobierno están promoviendo e incluso forzando cambios para la mejora,
Y no solo las instituciones públicas, las empresas y otros organismos privados, conscientes de su influencia en este campo se están autoexigiendo actuaciones con objetivos claros, medibles, como tienen que ser los objetivos en relación con la huella de carbono.
La industria de la automoción, basada en la química del petróleo está dando ya pasos, por fin, hacia los coches eléctricos (hemos de recordar que los primeros coches fueron eléctricos, desafortunadamente no pudieron competir con los de combustión interna). Segundo intento, esperemos que ahora sea el definitivo.

Otro movimiento claro y relacionado con el anterior es el creciente movimiento en relación con los plásticos, materiales que en muchos campos son imprescindibles, no obstante su potencial contaminante es asimismo indiscutible.
La evolución clara y aplaudida por todos, pasa por la potenciación de plásticos mediambientalmente no lesivos, y la creación de nuevos plásticos que cumplan estas condiciones para así poder sustituir estos, todos ellos de origen natural. El asunto es súmamamente complicado puesto que muchos plásticos complejos, copólimeros de ingeniería o similares, son de difícil sustitución para realizar las funciones para las que han sido desarrollados. No obstante se puede percibir la clara la voluntad de todos los agentes que sin duda se verá impulsada por lo que está pasando en relación con la pandemia.

Y es que el ser humano viene demostrando una vez más que cuando se enfrenta a un riesgo universal, puede hallar soluciones adecuadas y relativamente rápidas. Hasta este año 2020, las vacunas tardaban años en desarrollarse, desde las primeras líneas de investigación hasta su puesta en el mercado y aplicación. Ahora estamos asistiendo a la proeza científica de como en el plazo de un año, no solo una, sino varias vacunas se están aprobando con garantías y están siendo operativas. Pero no solo el desarrollo, los condicionantes de fabricación (cifradas en miles de millones de dosis que deben cubrir a la población mundial) y de distribución (llegar a todos los rincones del planeta, en algunos casos con complejos sistemas de transporte que impidan la rotura de la cadena del frío) también entrarán en esta categoría de proeza sin duda, si como es previsible el 70% de la población mundial está vacunada en el esperanzador año 2021.

Queda demostrado que cuando la humanidad se une, y se dejan de lado individualismos, mezquindades interesadas, es posible acelerar procesos positivos que de otra maneras pudiera llevar mucho más tiempo (sí, es cierto que es cuestión de dinero, pero bienvenido sea ese afán de lucro si el resultado es positivos para el conjunto de la humanidad) y que pueda suponer un cambio de rumbo a mejor para el planeta y todos sus seres vivos. Bienvenido esperanzador 2021!