Adelanto de un nuevo curso, de los singulares acontecimientos que se avecinan y de cómo desenvolverse en ellos

Vayamos con un poco de humor, que todo lo cura…

La siguiente, magnífica, infografía en clave de humor de las instrucciones tipo Ikea sobre la formación en el primer trimestre del próximo curso me la envió un@ compañer@ que no menciono por eso de la confidencialidad. En ella se ilustra como se baraja gestionar la nueva normalidad en las aulas, en este caso de la Comunidad de Madrid que bien puede ser de aplicación universal.  Fuente original de la imagen: Elaulatoday 31/05/2020

* Entiendo que los pictogramas de dos figuras humanas que aparecen en la ilustración, un recostada en un diván y otra sentada en actitud empática, se corresponden con el profesor y con su psiquiatra respectivamente.

Felicito al autor de esta más que interesante infografía satírica por la exposición de los contenidos que presenta y la forma de presentarlos. La imagen se completa con el guiño que se hace a organización de la educación en los países escandinavos…

En septiembre, inicio del primer trimestre, todo va a seguir igual, dado que ya nos ha quedado claro que no va a haber una vacuna efectiva ni en las dosis necesarias para vacunar a toda la población del mundo mundial y tampoco parece ser que hayan medicamentos que atenúen claramente la peligrosidad del “bicho” con permiso de la hidroxicloroquina y los tragos de detergente del presidente de los Estados Unidos.

Y hasta que eso no ocurra, el riesgo de rebrote está sobre el tapete y es por eso que hay que contemplar los escenarios descritos:

1. Onlinen. La formación online ha resistido la prueba con nota. No es algo a implantar al 100% en el largo plazo, no al menos en la mayor parte de la FP aunque, pase lo que pase, se incrementarán las dosis de formación online como complemento a la formación presencial. Ojo que debe incrementarse a la par la formación en Inglés (hace años llegaron a quitar el inglés de los planes de estudio de la FP…) y la formación en el uso de Internet (búsqueda de datos, discriminación, tratamiento,…). Todo parece indicar que ahora se incorporarán Módulos que esperamos suplan esa carencia.

2. Semipresencialen. La formación semipresencial consiste en recibir la formación en casa pero con la obligación de acudir a clase con cierta periodicidad. En este caso, la teoría se imparte mediante formación online, incluyendo procedimientos y tareas relacionadas, más formación técnica con ordenadores (lo cual es nuestro caso en Artes Gráficas) y la formación técnica con máquinas a las que solo se puede tener acceso en el centro. Este modelo se ajusta especialmente a nuestra metodología de trabajo en la Formación Profesional y su adaptación sería relativamente sencilla. Otra ventaja es que se ajusta como un guante a la nueva realidad de trabajo en las empresas del futuro.

3. Porturnen. La formación por turnos también se baraja en los mentideros políticos e institucionales varios y consiste en que la mitad de los alumnos asistan presencialmente mientras la otra mitad asiste en casa en paralelo… No queda claro como habilitarlo y en todo caso para el profesor supone el doble de trabajo, puede que el triple, puesto que hay que coordinar tal situación. Tener quince alumnos en clase tampoco en FP  parece que suponga una gran ventaja sobre todo en aquellos entornos donde solo hay una o dos máquinas.

4. Aloloquen. El último escenario consiste en asistir a las clases tal como era la situación previa a la irrupción del Corona virus. La virulencia del COVID 19 ha decrecido según varios expertos y los jóvenes son los menos propicios a contagiarse… No parece la situación más adecuada ni la más razonable salvo que dispongamos de armas seguras en forma de vacunas o tratamientos de la enfermedad fiables.

Particularmente creo que la formación semipresencial pudiera ser una buena opción, más adaptable a nuestra particular situación en la Formación Profesional (hasta ahora hemos visto propuestas de conjunto, pero está claro que las distintos tipos de formación deberían requerir distintos enfoques en función de su particular idiosincrasia.


* Por si alguien no lo ha pillado, el título de esta entrada, aunque manipulado para la ocasión, lo he tomado prestado de uno de los grandes hitos del humor moderno:  La “Cantata del Adelantado don Rodrigo Díaz de Carreras, de sus hazañas en tierras de Indias, de los singulares acontecimientos en que se vio envuelto, y de cómo se desenvolvió” que lo cito porque ya que estamos con el tema del humor, recomiendo encarecidamente a aquellos que no la conocen y si la conocen pues a volver a sonreir una vez más…  http://www.lesluthiers.es/op073.htm

 

…y la nave va…

Ya ha transcurrido casi un mes desde la última entrada y esto se parece sospechosamente al día de la marmota. La sociedad va, el mundo va,… eso sí, como pollo sin cabeza. A ver si sale alguna lección positiva de todo esto.

Por lo que respecta a nuestro particular ámbito, la enseñanza, he de decir que por lo menos nos han dejado relativamente tranquilos los políticos de un tiempo a esta parte y la evolución de este trimestre está siendo todo lo razonable que se pudiera esperar: las clases se están impartiendo con telemática tranquilidad, los alumnos están respondiendo adecuadamente y todos los implicados esperamos que el curso termine sin incidentes importantes que reseñar.

La circunstancia ha puesto de manifiesto la capacidad del sistema educativo para hacer frente a la labor formativa mediante teleformación (habría que hacer un análisis general ya que yo estoy hablando desde mi restringida perspectiva y desde luego no pretendo ir de tertuliano).

Ya he indicado que esto en buena medida se estaba haciendo en un cierto porcentaje antes de estos tiempos del COVID, porcentaje que ha pasado a ser en la actualidad del 100% y que tal como se presenta el futuro inmediato habrá que seguir implementando a la vuelta del verano, en el inicio del próximo curso, al no haber perspectivas de vacuna efectiva a corto plazo (ojalá me equivoque).

Una de las adaptaciones que hemos tenido que hacer, de las más recientes,  ha sido la puesta en funcionamiento de la Formación en Centros de Trabajo mediante la opción del teletrabajo.

Este último e importante módulo de la formación profesional se desarrolla íntegramente en la empresa, proporcionando a los alumnos la incorporación a un entorno trabajo de trabajo real. Ya he elogiado este módulo en alguna entrada anterior,  y aunque pudiera necesitar algún retoque, es un magnifico trampolín para el alumno al mundo del trabajo (por cierto, nosotros venimos optando por el modelo tradicional con 370 horas más que suficientes al final del ciclo, nada he oído de como se está gestionando otros modelos, por ejemplo la formación dual).

El inicio de este módulo estaba previsto que comenzara a mediados de marzo como todos los cursos, por lo que ya se habían realizado las gestiones con las empresas y los alumnos estaban asignados (normalmente lo hago más tarde, pero este curso había madrugado…:)

El corona virus lo cambió todo, las horas se redujeron a 220 más un proyecto compensatorio de las 150 restantes y con el inicio retrasado hasta como máximo el 18 de mayo (con presencia física en empresa).

Queda claro que el 18 de mayo no se puede comenzar, por lo que ya se hemos tenido que realizar los ajustes pertinentes, que son razonables: la propuesta a los alumnos de que el centro se haga cargo (prima la consecución del título e incrementa la carga laboral de los profesores, lo cual aceptamos con deportividad y solidaridad), que las retrase al próximo curso (aunque no les garantiza la realización de las prácticas presenciales en empresa y les condiciona el año y el título y de nuevo incrementa la carga laboral de los profesores implicados 🙂 y la tercera opción que es el teletrabajo.

Y es aquí donde quería llegar: en el sector gráfico y editorial se hallan muchos de empresas y muy diferenciadas. Más concretamente, el ciclo de Diseño y Edición de Publicaciones Impresas y Multimedia en el cual tengo la responsabilidad de gestionar la FCT, dispone de salidas laborales de lo más dispar comprendiendo diseño gráfico, diseño editorial, multimedia, maquetación, organización de procesos productivos, comercialización… mira por donde, gran parte de tales salidas con posibilidades de teletrabajo.

Ante esta tercera opción, sondeamos a nuestras empresas colaboradoras y nos encontramos con la agradable sorpresa de que muchas de ellas, aun habiendo reducido su volumen de trabajo, seguían con cierta actividad, todas teletrabajando. Buena parte de ellas respondieron favorablemente a la posibilidad de incorporar a los alumnos en esta modalidad de prácticas, de hecho a algunas no hemos podido cubrir, dada la voluntariedad de la opción.

Sondeados los alumnos sobre esta posibilidad casi la mitad de los mismos aceptó la posibilidad de teletrabajar por lo que ya desde anteayer, lunes 11 de mayo, varios alumnos han comenzado la formación en centros de trabajos en esta modalidad y ya han manifestado su grado de satisfacción al respecto.

Una muestra más de la adaptación a los tiempos, de todos, ya he venido comentando la importante adaptación de profesores y alumnos de primeros cursos y alumnos en periodo de recuperación a la teleformación y ahora constato la adaptación al teletrabajo por parte de los alumnos de segundo de grado superior.

Los cambios forzados que se están gestando han llegado para quedarse. La teleformación y el teletrabajo, aunque implantados ya con anterioridad en muchos sectores y en distinto grado han sido sometidos a un cambio obligado que no solo es cuantitativo, sino que es cualitativo, un salto delante que cambiará buena parte de la estructura social.

Todo este cambio se está apoyando en unas tecnologías de la información y la comunicación que están demostrando un gran robustez y que, ahora barro para casa, deben llegar a todos los rincones de la geografía para que haya equidad en un servicio esencial que se configura en más imprescindible si cabe de tal manera que contribuya a liberar de espacio en  megaciudades superpobladas y carne de cañón de las pandemias de turno, favoreciendo el traslado de capital humano a esas zonas, a las que en este país se le han dado el poético nombre de la España vaciada, pero que se da en todos los países desarrollados también (por cierto, en esas zonas creo que se están tomando unas cervecitas en las terrazas).

 

Para que quede claro

Italia concede un aprobado general a sus estudiantes !!

Me hago eco de esta reciente noticia que nos llega de Italia. Los accesos que proporciono arriba son a varios medios de comunicación que publican la noticia ( los signos de exclamación son míos).

“Cuando veas las barbas de tu vecino pelar, pon las tuyas a remojar” dice el refrán, por lo que deduzco que en las Instituciones competentes en esta materia de este país ya estarán valorando seguir este ejemplo.

Así que ahí va mi opinión

…y aprovecho para volcar mi opinión a través de este blog, medio de difusión abierto al fin y al cabo, porque es evidente que no me la van a pedir como profesional al respecto, como tampoco la piden habitualmente para cualquier cambio en mi área de experiencia, bien general (la educación en España), bien sectorial (la formación profesional en España) e incluso especializada (la formación en Artes Gráficas en España), ni la mía, ni la de miles de compañeros que puede que tuviéramos algo decir algo sobre este tema.

No obstante habrá que prestar especial atención a iluminados tertulianos que esos sí, tiene amplia experiencia y conocimientos sobre todo lo humano y lo divino, o basarse en decisiones de políticos que, curiosamente, es la única profesión que para ejercerla no demandan currículo…

El caso es que ya comenté en otra entrada previa que, desde el minuto uno de nuestro confinamiento, los profesores, que a mi me conste, hemos estado atendiendo a los alumnos y preparando material para trabajar (acabo de recibir una mejora de mi compañero Carlos con respecto a la operatividad de Aula Virtual, de la cual haré buen uso).

Por si alguien no se ha enterado, una de las cosas buenas que tiene el trabajo online, en este caso la enseñanza online, es que se guarda registro de todo, todo, por lo que es muy fácil realizar el seguimiento de lo que el profesor y el alumno está realizando, incluida la comunicación directa con los alumno mediante mensajes, correos electrónicos, clases videopresenciales, etc.

Cronograma Módulo Impresión Barjorrelieve para la formación online periodo Covid19

Programación de actividades online del módulo Impresión bajorrelieve durante el periodo de confinamiento Covid 19 Tercer trimestre curso 2019-2020. En el cuadro oscuro, los alumnos convenientemente ocultados por eso de la protección de datos, junto con las notas que ya han obtenido en este periodo.

Con esto quiero decir que, aunque estamos viviendo un periodo anormal, SOLO EN EL TERCER TRIMESTRE, la atención que se está prestando a los alumnos permite poder acabar el curso con cierta normalidad (en nuestro caso). De tal manera que la adquisición de conocimientos y la capacitación de los alumnos sea lo más objetiva posible.

Es poco menos que esperpéntico que se plantee siquiera la posibilidad (insisto que ya se ha dado en Italia y es lo que motiva esta entrada) de conceder un aprobado general por el mero hecho de haber cambiado el sistema de enseñanza de presencial a online (algo en lo cual, quien más o quien menos ya tiene formación previa).

Dice mucho sobre la opinión que nuestros políticos puedan tener sobre el profesorado, que insisto, y así lo defendí, están haciendo no ya el trabajo habitual, sino más, ya que a la necesaria adaptación de los contenidos, la preparación e impartición de las clases se le añade una atención más personalizada.

Y es que ya podemos destacar, tras estas semanas de trabajo online, que los alumnos que mejor responden a esta “nueva” modalidad de formación son precisamente aquellos que ya venían respondiendo muy bien en las clases presenciales y, “curiosamente”, los que peor responden se corresponden por lo general con un perfil de alumno desmotivado, en nuestro caso concreto con poca o nula vocación profesional, que se incorporaba tarde a las clases  o se ausentaba de las mismas sin justificación. O lo que es lo mismo, en la formación virtual se replican los comportamientos y actitudes de las evaluaciones presenciales.

Dicho esto es fácil deducir que si se da un aprobado general, todo el sistema perderá, siendo los únicos beneficiados esos alumnos que normalmente no hubieran pasado de curso con el agravante de que en el siguiente curso, las clases estarán saturadas, sin base de conocimiento previo importante (no se habrán impartido ciertos contenidos a causa del aprobado general) y con alumnos que en circunstancias normales es probable que no estuvieran o tuvieran que repetir pero que ahora sí estarán ya que les han “regalado” un curso, afectando seriamente a la formación en general y siendo claramente lesivo para aquellos alumnos que de forma natural sí estarían.

Si esto ocurre, el virus habrá vencido en otro de los frentes que tiene abierto (Salud, Economía, Relaciones internacionales y ahora la Educación…)

Solo queda esperar que impere el sentido común y el curso se desarrolle con normalidad, queriendo significar con esto que se impartan las clases online, se realicen exámenes online y los alumnos obtengan una nota objetiva, que en todo caso, se obtendrá a partir de hacer la media con las otras evaluaciones de formación presencial (recordemos que llevamos impartidas de forma normal las dos terceras partes de curso).

Con respecto a las necesarias opciones de recuperación disponibles a final de cada curso, cabe pensar que ya para cuando sea el momento, y dadas las noticias ligeramente esperanzadoras que últimamente están apareciendo, se puedan hacer actividades de recuperación y exámenes presenciales, aunque en el peor de los casos, esto también se puede realizar de forma no presencial.