Olé, maestro!

Ya daba por cerrado la aportación anual 2021 de entradas a este blog con la reciente publicación de la prescriptiva Felicitación de Navidad en la anterior entrada, cuando he recordado que la Formación Profesional ha tenido su huequecito en el Congreso, concretamente en la sesión extraordinaria de la Comisión de Educación y Formación Profesional, en la figura de Luis García Domínguez, Presidente de la Asociación de Centros de Formación Profesional FP Empresa y Director del IES Puerta Bonita, para expresar la visión de los centros de la FP e ilustrar con su acumulada sabiduría de más de 30 años, como formador de FP y Director de uno de los Centros de Formación Profesional de este país, sobre la nueva Ley Orgánica de Ordenación e Integración de la Formación Profesional.

Ya me he hecho eco en otras entradas anteriores en este blog de alguna de las aportaciones de Luis, aquellas que me llegan, en forma de ideas y propuestas que va desgranando cuando tiene ocasión y con las que estoy de acuerdo en su práctica totalidad.

La postura de Luis y de la Asociación que preside y representa es optimista ante los cambios recogidos en el anteproyecto de Ley, aunque no elude los retos a los que nos vamos a enfrentar, y ahí está lo más relevante de sus aportaciones, para poder desarrollar adecuadamente el articulado de esta Ley.

Como no podía ser menos, propone las posibles soluciones, propuestas que no son nuevas por lo obvias y que esperemos no caigan en saco roto, más en el entorno en el que se realiza y teniendo en cuenta las alabanzas que todos los grupos, de los más diferentes signos políticos, le han dedicado tras su exposición.

Queda evidente el grado de conocimiento de este tema de Luis García Domínguez, y que se refleja en el hecho de que a pesar de su concisión y claridad en la exposición, el tiempo se le ha quedado más bien escaso para todo lo que tenía que decir.

Queda su implementación real. Ya en una anterior entrada he remitido al artículo que recientemente ha tenido a bien publicar la revistas NeobisPress nº 136 de la Asociación de la Comunicación Gráfica, sobre este tema y que decidimos titular «Luces y sombras de la futura Ley Orgánica de Ordenación e Integración de laFormación Profesional» y es que las leyes, para su correcta implementación, aparte de toda la buena voluntad de los políticos, tal como parece ser el consenso, también requiere de recursos.

Ahí van algunas de las ideas expuestas y que suscribo:

Formación y evaluación continua del profesorado «real»
Ratio de alumnos, a menor alumnos mayor calidad en su formación
Mayor seguimiento del centro de formación, horas disponibles del profesor-tutor de empresa para poder realizar el seguimiento correcto
Mayor implicación de las empresas, con trabajadores-tutores.

Y como colofón, cito algunas de sus propuestas e ideas:

«Esta puede ser una muy buena Ley, un elemento clave para dar el salto definitivo de calidad en la formación profesional, una ley que sume y sirva para todos»
«Los centros tienen que estas abiertos a las empresas»
«Recursos, inversión» «Aseguramiento económico allá donde se pueda»
«Accesible a todos los ciudadanos en todos los territorios»
«Autonomía de Centros, participación en la evaluación del profesorado, en conjunto con la Inspección y en la organización del trabajo»
«Formar a los profesores… tiempo de formación» La empresa tiene que echar una mano»
«Prioridades: el profesorado,la inversión y la flexibilidad y autonomía para llevar a cabo los planes»

Reflexiones sobre nueva Ley de Formación Profesional

Desde sus inicios, Neobis, la Asociación de la Comunicación Gráfica, nos viene pidiendo a los centros de formación especializados en el sector gráfico, que aportemos nuestra particular visión sobre lo que está aconteciendo en nuestro entorno.

En el número 16 de NeobisPress correspondiente a los meses de julio a septiembre, aparece nuestra aportación que se concreta en una reflexión sobre la nueva Ley de Formación Profesional, que sin duda, introduce cambios de calado.

Como se puede apreciar hemos iniciado el título del artículo «Luces y sombras…» con el objeto de destacar la complejidad de los cambios que se nos avecinan y de los cuales es difícil determinar si el conjunto de la norma va a ser beneficioso tanto para los alumnos como para las empresas.

Remito a aquellos interesados al propio artículo de la revista que se halla enlazado en la imagen.

3ª edición del libro “Materiales de producción en Artes Gráficas” Continuación

Como ya comentamos en la anterior entrada, hace un par de semanas presentamos en las magníficas instalaciones de Puerta Bonita la 3ª Edición del libro de Materiales en las Artes Gráficas por Juanjo Rodríguez y de un servidor.

Ofició de maestro de ceremonia, Antonio Martín, editor junto con el propio Juanjo Rodríguez de la editorial Aral.

Álvaro García Barbero en su calidad de presidente de Neobis tuvo unas muy amables palabras para el libro y sus autores, sobre la importancia del conocimiento de los materiales en una industria gráfica moderna y la necesidad de la formación como factor de futuro, así como también Luis García Domínguez, Director del IES Puertas Bonita, abundando en la misma idea que Álvaro, destacó la labor de los formadores como elemento esencial en nuestra sociedad y la necesidad de disponer de buenos materiales de apoyo que contribuyan a incrementar el conocimiento de nuestros alumnos, los profesionales del futuro.

En fin, como decía, es la tercera edición, lo cual podemos considerarlo como una buena señal por lo que respecta a la salud del sector.

Desde la primera edición, allá por el año 2005, este libro ha servido como base para la formación de los alumnos de los ciclos de Artes Gráficas de muchos centros de formación de esta especialidad en toda España, también para la formación de muchos opositores para cubrir puestos de especialidad en las distintas Administraciones del Estado y de las Comunidades Autónomas y en otras instituciones públicas, así como a las propias empresas e incluso en alguna que otra Universidad.

Y es que el tema tratado es de especial relevancia dada la gran variedad de materiales potencialmente imprimibles, la cantidad de sistemas de impresión implicados y los potenciales productos a que se pueden obtener.

Ahora se requiere otra lectura, una lectura más acorde con los tiempos que nos toca vivir, más ecológica y sostenible. Todas las claves se hallan contenidas en el libro, que ya desde la primera edición dedica un capítulo a los aspectos medioambientales, y si bien es cierto que parte de los materiales que se vienen empleando -en muchos casos por imperativo de los clientes- son potencialmente dañinos para el medio ambiente, sí hemos sido testigos a lo largo de estos años que el libro está en el mercado, de los cambios que el sector va implementando en su día a día: incremento de las certificaciones medio ambientales, clara apuesta por la cadena de custodia, paulatina sustitución de plásticos por otros materiales biodegradables- reciclables- reutilizables , incremento en el uso de tintas en base agua y retirada de compuestos nocivos para la salud o el medio ambiente, valorización de los compuestos papeleros como sustitutos de otros soportes en entredicho, aplicación del concepto de la cuna a la cuna,…

Esta es la base y la obligación implícita a todos los profesores que impartimos esta materia: ir implantando en nuestros alumnos la semilla de la responsabilidad medioambiental. Propongo a mis compañeros que vienen utilizando como referencia este libro -y si no lo están haciendo ya- que a su vez propongan a sus alumnos como actividad, la búsqueda activa en el mercado de aquellos materiales que puedan sustituir a los que son dañinos para el medio ambiente.

Ya hay mucha oferta en el mercado, en muchos casos no mucho más caros, y continuamente están saliendo nuevos materiales alternativos. Si vamos concienciando a nuestros alumnos en este particular aspecto desde su formación, sin duda en el futuro tendrán criterios sólidos para la elección de los mejores materiales cuando tengan la responsabilidad (que suele ser pronto).

Fin de curso 2020-2021 y preparativos para el siguiente.

Presentaciones finales de curso

Terminado el curso 2020-2021, acabo de publicar algunas de las últimas actividades relacionadas (cuando se puede) con el final del curso en los blogs relacionados con el Departamento de Artes Gráficas de Salesianos Atocha donde trabajo:

Presentaciones de Proyectos final de curso de Alumnos de Diseño y Edición de Publicaciones Impresas y Multimedia (DEPIM)

Blog Departamento de Artes Gráficas

Presentaciones de Proyectos final de curso de Alumnos del Curso de Especialista DBMaestro en Diseño y Dirección de Arte

Blog Departamento de DBMaestro

Como valoración final de este curso he de decir que el resultado ha sido muy positivo teniendo en cuenta la que está cayendo. El curso se ha podido impartir razonablemente bien en régimen compartido presencial-online, sin problemas a destacar.

Ya he comentado en anteriores entradas que tanto la estructura online y como los servicios de los proveedores online han conseguido mantener unos altos estándares de calidad. En nuestro Centro hemos utilizado la herramienta Meet de Google para la formación Online, así como otras herramientas complementarias para la formación (Classroom, Sites,…) pero por otros motivos relacionados, también he utilizado Microsoft Team, Webex de Cisco y otras herramientas similares, todas funcionando de forma efectiva.

Futuro previsible: Anteproyecto de Ley de Formación Profesional

Por circunstancias, nos hallamos en estos momentos valorando actualmente el Anteproyecto de la nueva Ley de ordenación e integración de la formación profesional.

Presentación del Anteproyecto

Nuestras apreciaciones saldrán publicadas próximamente en un medio sectorial por lo que no adelantaremos las conclusiones, solo indicar que se avecinan cambios (aunque por cuestión de tiempos, es probable que no esté operativa para el próximo curso).

El cambio fundamental supone pasar a la formación dual sí o sí, ampliándose el número de horas del alumno en la empresa a repartir entre los dos cursos de los que consta esta formación. Ello implica la reducción de los contenidos a adquirir en el Centro de formación, la preparación de los alumnos para incorporarse a la empresa ya desde el último trimestre del primer curso (antes parece poco viable), el seguimiento más exhaustivo del desempeño del alumno en la empresa, una mayor coordinación del Centro con la Empresa y más concretamente de los tutores respectivos,…

Todo ello supondrá cambios cualitativos tanto para las Empresas y los Centros de formación, cambios que alterarán el panorama de la formación profesional sin duda. Esperemos que todo ello sea para mejor, pero el reto es de dimensiones enormes, tanto que debe contar con el apoyo necesario para su correcta implantación, y es en relación con este último punto en el que la experiencia personal de años de formación indica que «verdes las han segado».

En estos años, las aulas se han venido llenando de alumnos de forma progresiva, lo cual en sí está bien, pero que si no se acompaña de medidas que palíen el incremento exponencial en la atención que implica este incremento de alumnos, la calidad de la formación se resentirá. Lo mismo sucede con los alumnos en Formación en el Centro de Trabajo, que al incrementarse el número de horas de estancia en la Empresa, puede suponer dificultades de integración.

Nada que no se pueda solucionar con los planes adecuados y con el presupuesto necesario. No obstante queda por concretar estos particulares aspectos a partir del desarrollo de la Ley y en su implantación. Esperaremos atentamente, nos esperan años moviditos.

Perdón, pero yo me pagué los estudios universitarios

Alejándome de mi neutralidad en temas de actualidad, aunque he roto esta regla en el tema de las vacunas, vuelvo a la carga con otro tema que me toca por profesión y del cual se han hecho eco varios medios, tanto prensa escrita, como televisiones de ámbito nacional, y al cual dedicaré alguna reflexión.

Se nos cuenta el caso de que algunos alumnos de bachillerato de Móstoles, con un expediente académico aparentemente brillante, quieren hacer el examen que les permita el acceso a la Universidad (la prueba de EvAU) y dado que, se resalta, no tienen dinero para pagar las tasas de tal examen*, pues nada, se hace una colecta o mejor aún, se sacan los dineros de erario público que para eso es público y por lo tanto, como bien dijo una conocida política en un rapto de lucidez, «el dinero público no es de nadie»…

*Tasas de la Comunidad de Madrid:
el precio es de 93’02 euros más 11’63 por cada asignatura. Estos precios se reducen a la mitad para las familias numerosas generales; las especiales, víctimas del terrorismo y discapacitados quedan exentos de pagar.

Sin entrar en consideración si es caro o barato o incluso si debiera cobrarse por este examen, si echamos cuentas, teniendo en cuenta cuatro asignaturas troncales más cuatro más opcionales, el total al pagar no superaría los 200 euros*

*200 euros es el precio de un móvil de los denominado gama media-baja, por poner como referencia un dispositivo que encuentras hoy en día en los bolsillos de cualquier joven.

En las referencias al caso se alaba el altruismo de los profesores que han promovido la mencionada colecta para pagar el examen a estos chicos y el hecho de que, una vez conocido el asunto, sea al ayuntamiento de Móstoles con toda su magnanimidad, quien se haga cargo de tal coste…

En ningún momento se indican otras opciones, ni se plantea el futuro de estos chicos (si superan el examen y acceden a la Universidad deberán pagar al menos la matrícula de cada curso en la Universidad pública…, en la privada mejor no comento), que en el mejor de los casos supondría ya unos cuantos miles de euros anuales.

Pero es que hay otras alternativas (caramba):

Compaginar trabajo con estudios

Yo me pagué los estudios universitarios, trabajando. De jardinero concretamente en los parques de Madrid (he contribuido a plantar algunos cuantos árboles y cuidar unos jardines que ahora no muestran un aspecto tan lozano como en aquellos tiempos que rememoro). En todo caso una profesión digna que me permitió vivir de alquiler, pagarme los estudios e incluso tener vida social (esas cañitas en las terrazas de Aluche que tanto se echan de menos ahora).

Si lo que quieres es acceder a un trabajo que te permita pagarte tus estudios (o ayudar a tus padres a pagarlo) pues lo hay (teleoperador, SEO…), sin que sea el trabajo de tu vida (en mi caso no lo fue), ni que esté bien remunerado, pero para un joven que está empezando, este acceso al trabajo que pueda compaginar con estudios desde luego le puede servir, y además le forja el carácter.

Realizar otros estudios
Tampoco parece que a nadie se le haya ocurrido (a los profesores que promueven la colecta, a los medios de comunicación que se hacen eco, al generoso Consistorio) que hay alternativas de estudio tan buenas o más para estos chicos que quieren emprender la aventura universitaria, con al menos cuatro o cinco años por delante y con un futuro discutible en cuanto a colocación inmediata (cabe la posibilidad de que tengan que emigrar a otros países donde ganen más y se les valore mejor… claro que buena parte del coste de su Formación previamente la hemos asumido nosotros, que lo que se paga no cubre todo el gasto).

Me estoy refiriendo a la Formación Profesional (anda, otra vez!), que son estudios reconocidos y demandados por las empresas, de barata realización, que se cursan en un par de años y que pueden complementarse con prácticas remuneradas en empresas mientras los cursas.
En la formación profesional pública hay que pagar una cantidad mínima de entrada y en la formación profesional privada de grado superior (situación que fue forzada hace años y que se pretende revertir) está muy subvencionada mediante becas de fácil acceso (tampoco entraremos a valorar esto), con lo que el coste es bajo.
El porcentaje de ocupación posterior a este tipo de formación está en torno al 70% (esté aspecto si se viene destacando en los medios de comunicación, no obstante añado yo que pudiera ser mayor dado que un porcentaje de estos alumnos decide no trabajar sino continuar estudios: otros ciclos, la Universidad,…)

Por lo que puedo afirmar, que un alumno brillante, como se da a entender que son los alumnos protagonistas de esta noticia que quieren acceder a la universidad, sin duda sería brillante en la FP, por lo que en dos años su probabilidad de colocación prácticamente sería del 100%.

Es más, el hecho de hacer una FP no excluye una formación universitaria: al contrario, un buen número de alumnos de FP dan el salto a la Universidad una vez realizada la FP, disponiendo por lo general de una clara ventaja sobre alumnos de Bachillerato (convalidaciones por módulos cursados, y conocimientos técnicos de partida) que les facilitan su evolución posterior en la Universidad y en la empresa una vez finalizados sus estudios ya que añaden al título universitario un título de Formación Profesional.

Y como reflexión, entiendo que sería de interés, que aprovechando la noticia, lo medios de comunicación profundizaran en todas las opciones posibles así como en sus consecuencias y no se quedaran en el aspecto superficial de los casos que exponen a la luz pública.

LLegando tarde 2ª parte

En la entrada del pasado 14 de marzo, redacté la entrada «llegando tarde» donde narraba en tono humorístico mi no vacunación, después de que mediante la llamada telefónica preceptiva me hicieran personarme en el Zendal y no «dar la talla» para tan fastuoso evento al pasarme por unos mesecillos de nada de la barrera de los 55 años para poder ser vacunado con la Astrazeneca.

Un mes y casi dos semanas más tarde, asistiendo al baile de ahora, sí ahora no, quítate de ahí que me pongo yo, de las vacunas, lo cierto es que sigo sin vacunarme. Y es que ya se ha pasado el efecto «News» y como no salimos en las noticias pues eso…

El caso es que no solo yo, me consta que algún que otro compañero docente tampoco ha sido llamado para la vacunación, cuando lo cierto es que aquí seguimos, atendiendo a los alumnos, afortunadamente sin problemas por el momento, pero corriendo riesgos ciertos, acrecentados por la naturaleza de nuestra profesión.

Las llamadas de petición de información han sido atendidas de forma educada pero con nulo efecto y curiosamente desde la Consejería de Sanidad se ha pedido al Colegio, con aparente urgencia, una lista de los profesores que aún no habían sido vacunados…. pero ni por esas, esto ya hace más de una semana.

Queda la esperanza de entrar por edad, y se puede aguantar, que ya es cuestión de unas semanas ahora que los americanos están vacunados y tienen que ir buscando gente que se quiera vacunar y recompensando a algunos por hacerlo. Como quiera que nosotros, o sea Europa, estamos en la segunda posición de los países «ricos», pues eso (siempre que los virus que se están haciendo fuertes en el extraordinario caldo de cultivo, y nunca mejor dicho, de los países más pobres, no les dé por resistirse a las vacunas..

El caso es que todo este asunto ya me empieza dar mala espina hasta tal punto que me he acordado de las últimas muertes de las guerras mundiales perfectamente documentadas y que habrán de servirnos de ejemplo de como no hay que bajar la guardia cuando ya se parece ver la salida.

https://www.abc.es/historia/abci-absurdas-y-olvidadas-matanzas-ultimas-seis-horas-primera-guerra-mundial-201906210144_noticia.html

Esperemos que no haya una tercera parte…

La vocación del enseñante

Tere P. Abad / Ängel Moreno Masterclass Branding 2021

¿Y que moverá a esas personas, enseñantes, entre las que me encuentro, a perseverar en su empeño vital a pesar de los muchos inconvenientes de tal labor? Puesto que nos hallamos en cierta medida ninguneados, con más bien escaso apoyo, pelín faltos de reconocimiento social, y en definitiva, relativamente poco respetados (si tomamos en consideración nuestra teórica contribución a la sociedad).

Reflexionaba recientemente mi hija, estudiante de ADE y RRII, que mi profesión estaba… bien, pero que no tenía proyección o recorrido, vamos que no podía promocionar… Y es que ese pensamiento responde a la mentalidad imperante en esta sociedad basada en la competitividad donde el éxito se mide por lo alto que llegas en la organización en la que desarrollas tu labor (que no es malo per se…).

Bueno, pues no. No se trata de eso. En estos días pasados han estado en nuestros talleres varios antiguos alumnos (en la imagen de cabecera dos de ellos, Tere y Ángel, debajo de este párrafo otros tres, Nadia, Paula y Carmen), como ponentes en talleres y charlas, como es tradición, en torno a la Semana Técnico-Cultural de Don Bosco, para conmemorar su festividad.

Estos ex-alumnos, que se prestan a tal evento incluso en estos tiempos en que hay muy buenas excusas para no venir, nos muestran sus avances en el mundo laboral, desde contribuciones modestas que detallan su inicial evolución hacía distintas áreas de su interés, hasta importantes propuestas con presupuestos elevados y proyección internacional y sirven de espejo en el que mirarse a los alumnos actuales.

Pues bien, el buen enseñante, que de todo hay, es aquella persona vocacionada, cargada de curiosidad (se ha de dedicar toda su vida a formarse), que trata de abarcar como buenamente puede todo su objeto de estudio (por muy especializada que sea su área, el conocimiento asociado a la misma es infinito) y que trata de transmitirlo a sus alumnos.

También debe poseer los valores humanos adecuados (positivos) para que el conjunto no chirríe, puesto que se transmite no solo el conocimiento sino además la convicción y la humanidad (eso es algo que inconscientemente e indefectiblemente detecta el alumno).

El resultado es medible, el resultado es buena gente ante todo, estos antiguos alumnos que se abren camino en el oficio y con oficio y que dentro de lo posible, disfrutan con ello. Por nuestra parte quedan buenos amigos y la satisfacción de haber aportado algo, que no es poco, aunque el mérito les pertenece enteramente a ellos. No hay dinero que pague eso.

Es la educación, estúpidos!

Independientemente de lo que piense cada cual, lo cierto es que todo el mundo estará de acuerdo que no es nada saludable para la sociedad en su conjunto llevar más o menos, siete leyes, siete, según se mire, en este tiempo de democracia:

LGE, 1970 (esta no cuenta, pero es el punto de partida)

  1. LOECE, 1980.
  2. LODE, 1985.
  3. LOGSE, 1990.
  4. LOPEG, 1995.
    (LOCE, 2002. No llegó a aplicarse)
  5. LOE, 2006.
  6. LOMCE, 2013.
  7. LOMLOE, 2020.

El panorama es… desolador y puede que la medida del fracaso de los gestores de este país durante este corto período en términos históricos, dado que no son capaces de ponerse de acuerdo ni en esta cuestión esencial, de tal manera que hay que ir creando, maquillando, retocando, parcheando un texto legal tras otro, textos que que debieran ser sólidos si el objetivo fuera disponer de una base firme sobre el que construir el futuro de la sociedad.

Y es que la educación es pilar fundamental de la sociedad, que digo yo que en eso estaremos de acuerdo. Y es por ello que las leyes que la organizan deben permanecer con los menores cambios posibles, (que sí, que algo hay que cambiar, pero en base a resultados), o lo que es lo mismo, consensuadas por todos los agentes de la sociedad, si realmente se quiere ver el fruto de su aplicación, precisamente porque los resultados no se deberán notar sino a largo plazo.

El problema es que los efectos negativos de estas actuaciones se están apreciando a corto plazo, y este hecho en sí, es malo, muy malo… es claro síntoma de que algo no va como debiera. Si se me permite una comparación traída por los pelos, el hecho que apreciemos el cambio climático, hecho que ya pocos niegan, en el transcurso de nuestra vida, estaremos de acuerdo que no es nada bueno…

Es por eso que debiera de haber un consenso entre los mencionados gestores, al menos de mínimos, en cuanto a conocimientos a impartir, el grado de exigencia y compromiso por parte de los educandos, la exigencia y compromiso por parte de los educadores, las actuaciones consensuadas ante casos especiales, el acompañamiento y apoyo a la investigación, captación incentivada de los titulados evitando así que otros países se aprovechen de lo invertido en su formación.

PUEDE que así pudiéramos evitar el mal denominado fracaso escolar. De hecho no existe el «fracaso escolar», en todo caso será el fracaso de la sociedad al no disponer de los instrumentos necesarios para canalizar inquietudes intelectuales, que siempre las habrá, de los jóvenes.

PUEDE que así evitemos la lasitud – laxitud, la pereza intelectual, que hallan su alimento en los aprobados por decreto y otras lindezas por el estilo, mecanismos nefastos que permite pasar de curso sin haber adquirido alguno de los conocimientos, lo que implica catalogar esos conocimientos como innecesarios o menos importantes… Conocimientos de segunda?

PUEDE que así generemos actitud crítica ante la vida, apetito de conocimiento, riqueza intelectual, más solidaridad y por ende una sociedad mejor, más justa y eficiente-

PUEDE…

Aderezo la entrada con el siguiente enlace, una perla de José Antonio Marina, filósofo, educador, divulgador, con cierta voz en los medios pero desde luego no la suficiente, sobre este mismo tema:

En defensa de la Enseñanza Concertada, …aunque de nada sirva

Tengo como norma personal no introducir temas de política en todo lo que publico y eso que daría mucho juego, probablemente más caché y algún que otro enemigo. Lo que publico, de momento, es técnico, con pretensiones formativas, o lúdico, con pretensiones de entretenimiento. Dejo pues, los debates políticos para los tertulianos de turno, que lo hacen muy bien (por lo de ganarse la vida, me refiero).


No obstante voy a hacer una excepción en el caso que nos ocupa, ya que una de las acciones políticas que se perpetrarán próximamente afecta a mi profesión de libre elección y, mucho peor aún, a la futura formación de los jóvenes de esta sociedad. Ejerzo pues, el derecho a la pataleta, aunque no sirva de gran cosa… pero que conste.

Y es que la próxima semana (del 16 al 22 de noviembre de 2020) se aprobará con toda seguridad la nueva Ley de Educación (no se que número hace ni me voy a molestar en averiguarlo… ni que siglas tendrá, bueno sí, pero que no me molestaré en ponerlas), y es que ciertamente ya van unas cuantas leyes al respecto y uno pierde la cuenta…

Y como quiera que llevo ya más de veinte años en el sector, ejerciendo como profesor, primero en un magnífico centro de enseñanza PÚBLICO, y después en otro magnífico centro de enseñanza CONCERTADO, pues como que me siento implicado y con ganas de decir algo.

En primer lugar me llama la atención que se «debata», y se apruebe, una Ley tan sumamente importante (o al menos, pienso yo, ingenuo de mi, que todas las referidas a la Educación debieran serlo), con tanta nocturnidad y alevosía (lo de nocturnidad y alevosía viene por lo que está cayendo…) ¡que políticos tan preclaros tenemos que son capaces de lidiar con una pandemia, miles de muertos arriba o abajo, una crisis económica de proporciones bíblicas que dejará miles de empresas cerradas y miles de pobres de solemnidad, y a la vez sacar adelante Leyes de tanta enjundia!

Y es que parece que lo estamos haciendo mal en los centro de ensañanza concertados, ¡MECACHIS! Eso de que mantengamos nuestras aulas con alumnos en base a la libre elección de los mismos o la de sus familias debe ser malo, muy, muy malo. Es mucho mejor, donde va a parar, asignar a los futuros alumnos a centros públicos que probos funcionarios estimen oportunos en base a criterios…, a criterios… perdón que me he atascado.

Vamo a intentar hacer algo: está en marcha una campaña de recogida de firmas con el lema “Más plurales, más libres, más iguales. Hacia una escuela realmente inclusiva, con todos y para todos”. En dicha campaña se informa y se recogen firmas contra la citada ley, y es que algunos pensamos ¡que tontá, verdad! que es posible la convivencia de los diferentes modelos educativos, como es posible la convivencia de distintos modelos de familia, de distintos modelos de economía o de distintos modelos de sanidad… todo ello avalado por derechos reconocidos en nuestra Constitución y en la Declaración de los Derechos humanos.

https://masplurales.es/

Artículo 26 de la Declaración de los Derechos humanos:

  1. Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos.
  2. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos, y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.
  3. Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos.

Recalco algún que otro aspecto de este artículo: la instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada… Aún habiendo una importante oferta técnica y profesional que complementa a la formación de los centros públicos, lo cierto que en determinados ciclos, existe una demanda insatisfecha año tras año. Este tema debiera ser prioritario para la administración.
En el apartado 3 se indica el derecho preferente de los padres a escoger el tipo de educación para sus hijos. A ello añado yo, a riesgo de pasarme de listo, del derecho de los alumnos mayores de edad y emancipados a escoger el tipo de educación para ellos (incluido el centro en el que se formarán).

Lo cierto es que lo que nos tiene que mover a TODOS los implicados de una u otra manera, en la educación de nuestros jóvenes, es la adquisición objetiva de conocimientos y destrezas, aportando los suficientes argumentos para que estos alumnos dispongan de herramientas intelectuales para juzgar la realidad de forma objetiva, y tales conocimientos y destrezas sean aplicables preferentemente en nuestra sociedad para el beneficio de todos (no debemos olvidar la esperpéntica realidad de que muchos de nuestros jóvenes, formados aquí, a un coste importante, deben emigrar y ejercer su profesión en otros países que se aprovechan de esa formación, tema este que también debiera ser prioritario para nuestros políticos).

Nos sería de mucho interés que los dirigentes políticos se pusieran de acuerdo en cuestiones fundamentales tales como la Sanidad y la Educación (así, con mayúsculas) para que nos podamos mover en un escenario a largo plazo. La cantidad de leyes sobre Educación que llevamos desde que se estableció la democracia es un mensaje muy claro sobre la incapacidad de tales servidores públicos de consensuar algo positivo para el bien común no solo ya del presente, sino del futuro.