La formación profesional y la inserción laboral

En la formación profesional actual en este país hay un periodo de tiempo que es crucial diría yo, más que cualquier otro. Y tan crucial es que me ha impedido publicar nada en las últimas semanas aún cuando me tengo autoimpuesta la “obligación” de soltar alguna reflexión con una regularidad a través de este medio de no más de un par de semanas…

Y es que el período a que me refiero comprende las primeras semanas de marzo. Ello es porque según nuestro sistema educativo los alumnos de formación profesional de segundo curso que terminan con elegancia sus estudios (aprueban los módulos correspondientes cursados en el centro de formación) una vez concluida la segunda evaluación, tienen que cursar un módulo más en un centro de trabajo, en nuestro caso, con una duración de 370 horas que les ocupará parte del mes de marzo, abril, mayo y también parte de junio.

Ya en anteriores entradas he comentado este particular modelo de pre-inserción de los alumnos en el mundo laboral y he hablado muy bien del mismo. Hay otros modelos de relación escuela – empresa en el ordenamiento educativo, muy alabados y muy de moda, pero sin duda este modelo, visto lo visto, es el que más me convence y eso lo digo tras veinte años ejerciendo como tutor responsable de la ubicación y seguimiento de estos alumnos en este particular módulo, lo cual supongo que me da perspectiva y  una cierta base para el juicio.

Como responsable de esta peculiar labor tengo un criterio claro que me obliga a ir con la lengua fuera en estos días pasados (ya veo la luz) y es que la asignación de la formación en el centro de trabajo no se realiza (no la realizo) hasta el último momento una vez que se conocen las notas de los alumnos. Esta postura que pudiera juzgarse perezosa (dejarlo todo para el final) y que comprime los movimientos a realizar en prácticamente una semana (selección de las empresas, ajuste de los alumnos y el papeleo correspondiente), es la respuesta a un imperativo ético que implica que solo se asignen empresas a aquellos alumnos que han aprobado con certeza y  que por lo tanto pueden realizar el módulo, y tener en cuenta el perfil del alumno (de todas las opciones la más adecuada a su perfil y en nuestro campo hay muchas) y sus resultados académicos (en mi caso los alumnos pueden optar por empresas en función de sus resultados académicos).

Otras opciones de asignación pasan por realizar la misma cuando las peticiones de las empresas van llegando al centro que pueden ser desde principios de curso como puede ser en nuestro caso que tenemos relaciones sólidas de amistad con empresas desde hace muchos años, o por peticiones que responden a los requerimientos oficiales que comienzan a hacerse en enero. Esto implica asignar alumnos por otros criterios diferentes a los que ya he comentado y que ciertamente son más cómodos (en nuestro caso asumimos con deportividad el riesgo de que las empresas cubran su oferta con los centros más “madrugadores”, hecho que sucede ciertamente).

Hasta ahora no se ha dado el caso de que hayamos tenido problemas para distribuir a nuestros alumnos, y parece que los hechos nos van dando la razón, que lo importante es encontrar la máxima sintonía entre empresa y alumno de tal manera que el alumno abra las puertas a los que le siguen y la empresa satisfecha confíe en disponer alumnos similares al que acogió en su momento (de hecho estos días también estamos realizando la ingrata tarea de comunicar a empresas que habían pedido alumnos en formación que no podremos cubrir su demanda al menos por ahora).

Lo cierto es que entre las peticiones de este año hemos recibido las de al menos cuatro o cinco antiguos alumnos, es decir que alumnos que, incluso en algún caso estaban iniciando su formación en centro de trabajo el año pasado a estas alturas, han contactado con nosotros para que, en nombre de su empresa, les enviemos algún alumno de esta promoción para hacer las prácticas con ellos.

Tras la formación en centro de trabajo los alumnos que reciben una oferta de continuar en la empresa (colaboración, contrato en formación, contrato de trabajo, o similar) viene a estar entre el 60 %.  Recientemente asistí a una conferencia donde se indicó la cifra del 90% de inserción por parte de un centro de formación profesional. Naturalmente no me creí esa cifra ni me moleste en replicar… que yo sepa de nuestros alumnos, al menos un 20% prosigue sus estudios y sobre un 10% aún recibiendo una oferta, la rechaza por los motivos que sea (que quiere unas vacaciones por ejemplo o que prefiere ver si consigue una oferta mejor por ejemplo). Según esto el tope máximo me saldría 70%…

Aprovechando que han sido las Puertas Abiertas de nuestro Centro el pasado sábado, animo a aquellos que están interesados en estudiar (cualquier edad vale), orientadores y padres con hijos en la ESO o Bachillerato,  que valoren la Formación Profesional como una opción clara de formación y de inserción laboral y que se complementa a la perfección con estudios posteriores, cualquier estudio posterior incluyendo los universitarios.

 

 

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INICIATIVA PARA LA EDUCACIÓN. MESA REDONDA: FORMACIÓN PROFESIONAL Y EMPLEO II

El pasado 24 de enero de 2019 estuvimos presentes en la redonda Formación profesional y Empleo II dentro de ciclo Calidad para la Educación 2018-2019. Paso a comentar los aspectos esenciales de tal mesa así como alguna reflexión personal.

Participaban en la mesa:
Dª Guadalupe Bragado Directora General de Formación Profesional y Enseñanzas de Régimen Especial de la Comunidad de Madrid
Don David Jiménez RRHH – Responsable de Formación y Desarrollo de Talento de Telefónica
Don Ignacio Fernández Director Gerente de Fundae
Doña Carmen Estefanïa Directora del Centro Integrado de FP Profesor Raul Vázquez

Las ponencias giraron en torno a la formación profesional, la formación dual y la empleabilidad y las sucesivas disertaciones de todos los ponentes giró en torno a los nuevos retos de la sociedad del presente y del futuro. Lo cierto es que los cambios acelerados en la industria actual así como los nuevos modelos sociales lleva a tener que replantear las metodologías de enseñanza de tal manera que se aproveche el talento de los futuros trabajadores. Conceptos como trabajo en equipo, trabajo por proyectos, colaboración, autonomía, valor añadido, flexibilidad fueron apareciendo en cada una de las intervenciones.
Para dar respuesta a los nuevos retos se plantearon situaciones de aprendizaje que están muy de moda actualmente y así también aparecieron conceptos como aprendizaje iterativo, aprendizaje por proyectos,adaptación tecnológica 4.0, transversalidad,…

inicativa para la educación; formación profesional

Lo cierto es que la realidad, tozuda, se resiste a estas modulaciones tan bellas sobre el papel pero que requieren de un proceso de digestión lento. Antes de dar pasos en este sentido, en cualquier sentido, hay que formar a los que deben implementar este tipo de formación, se les ha de dotar de tiempo para implementarlo, se ha de disponer de presupuesto adecuado para ejecutarlo y se han de establecer los mecanismos que permitan la medición y evaluación de los resultados con sus correspondientes indicadores.

Por ejemplo la formación basada en proyectos, tan de moda ahora, que parece ser que cuando estudiábamos los  que ya peinamos canas, no existían los proyectos. El caso es que los alumnos del centro donde imparto formación llevan haciendo proyectos veinte años que yo sepa por haber participado en los mismos.

Pues bien, resulta que tras estos años tengo mis dudas acerca del aprendizaje basado en proyectos, más de la valoración más que de su valor formativo. Me explico: en un proyecto participan entre 3 y 5 alumnos, menos es un equipo pobre, más excesivo. En un equipo de 4 (el valor medio y razonable), la distribución normal de roles es de uno que lidera, otro que sigue y apoya, otro que aparece y desaparece y otro que sigue y se aprovecha. Esto es una caricatura, pero como toda caricatura se aproxima mucho a la realidad. La dificultad de valorar objetivamente a estos alumnos es sumamente compleja y desde luego que me gustaría oír menos sobre las bondades de la enseñanza por proyectos y más sobre los mecanismos para valorar objetivamente los mencionados proyectos.

Recuerdo que cuando estudiaba la carrera, en los proyectos que participé (insisto que hace 30 o 40 años ya se trabajaba por proyectos), yo o bien lideraba o era seguidor, y evidentemente noté (siempre se nota a nivel interno) que compañeros míos de proyectos se aprovecharon de mi trabajo claramente. Ante este hecho que normalmente no se denuncia, ya que por lo general los que más trabajan además de ser trabajadores suelen ser los más educados…tal vez equivocadamente…, era que yo era el que estaba aprendiendo y que esa era mi recompensa, que claro está no se veía reflejada en nota, ya que por lo general la nota es igual para todos los miembros del equipo. Ahora mi hija está en la universidad, y como si estuviera en viviendo el día de la marmota, me comenta de situaciones suyas similares en los trabajos que realiza por proyectos, tanto en bachillerato como en la Universidad…  De los proyectos que he supervisado yo, recuerdo alguno alumno y/o alumna, incluso con nombres y apellidos que se aprovechó claramente del trabajo de compañeros, obteniendo en estos casos menos nota pero que con otro sistema de evaluación pudiera haber suspendido…

Volviendo a la realidad presente de la mesa redonda expongo a continuación unas reflexiones que también he mandado a los organizadores tras previa petición, lo cual me parece una medida excelente, más si cabe cuando por motivos de horario apenas si hay tiempo para establecer un debate en profundidad.
De todo lo hablado me centro en lo que más me interesa que es el desarrollo de la Formación Dual apuesta firme de la Comunidad de Madrid que mira sin disimulo a la formación profesional de los países del centro y norte de Europa.

Así,  he de decir que el CIFP Profesor Raúl Vázquez es un ejemplo excelente del funcionamiento de la Formación Profesional y de la Formación Dual pero a mi juicio no es el más representativo de la media. He de decir que me pareció mucho más enriquecedor el desarrollo de Luis García, director del IES Puerta Bonita de la anterior conferencia, que dio una visión más crítica pero mucho más realista y como ya comenté en anterior entrada.

La formación que se imparte en el Instituto Profesor Raul Vázquez está muy condicionada (en positivo) por la salida natural de sus alumnos: grandes y muy grandes empresas tanto nacionales como multinacionales. Esto naturalmente condiciona todo: muchos alumnos pidiendo entrar por lo que solo entran aquellos que tienen las notas más altas, la posibilidad de hacer una formación dual en este tipo de empresas que acogen a muchos alumnos en formación y les preparan un plan específico y garantizan una alta inserción laboral puesto que estos alumnos son el recambio generacional natural en estas grandes empresas.
En realidad esta formación es un caladero de talento para estas grandes empresas que se hacen futuros empleados a la medida de sus necesidades…

El hecho de que presentes un modelo y apuestes por él, como es el caso de la Formación Dual por parte de la Comunidad de Madrid no debe dejar que se establezca un debate constructivo sobre sus aspectos positivos y negativos. De los mensajes que me llegan entiendo que la Comunidad solo ve los aspectos positivos y lo defiende con centros como éste, así por ejemplo la Consejera presentó el dato que compara el porcentaje de inserción de la formación tradicional no dual de FP con cifras en torno al 70% (son las cifras que se corresponden, año tras año, incluso en el periodo de crisis, con las que yo tengo que aportar como tutor de prácticas en empresas), con la inserción de la formación profesional Dual que indicaron estaba en un 90%, afirmado la Consejera con bastante rotundidad que era un dato científico.

Yo tengo serias dudas sobre este último dato del 90%, dado que por experiencia personal de muchos años de tutor de alumnos de 2º de grado superior constato que un porcentaje de alumnos, que no baja del 20% de los mismos, decide voluntariamente no incorporarse al mercado de trabajo y sí proseguir o completar sus estudios, bien iniciando otro grado superior o bien dando el salto a los estudios universitarios… por lo que no admitiría como dato científico un valor mayor del 80% salvo que el hecho sobre el que se mide esté sesgado (que la formación se haga en una gran empresa con situación laboral mejor que la medida de su sector, por ejemplo) sesgando la medición final.

Por otro lado, es muy fácil aplicar un modelo de FP Dual teniendo como salida grandes empresas nacionales o multinacionales, con cientos o incluso miles de trabajadores, pero lo cierto es que todos los sectores productivos de este país (primario, secundario, terciario) se hallan fuertemente atomizados de tal manera que prevalecen las empresas pequeñas y medianas (de hecho desde todas las administraciones públicas se promueve vivamente el modelo de empresario autónomo, lo que implica empresas de un solo trabajador). Eso significa que la mayoría de los alumnos de FP realizan las prácticas en empresas pequeñas y medianas las cuales no disponen del potencial humano o de recursos de que disponen las grandes y el alumnos se integra y adquiere las capacidades en empresa de una manera más “natural” como un miembro más de equipo, supervisado eso sí…

Por experiencia personal he pasado a confiar más en la formación en el centro de trabajo a cargo de pequeñas y medianas empresas con modelos de formación más flexibles y participativos, evitando a ser posible, sin descartar claro está, a las grandes empresas con comportamientos más encorsetados y rígidos en relación con la formación de los alumnos en prácticas.

Esto no se debe tomar como una crítica ya que entiendo que las cosas se están haciendo razonablemente bien…( se habló de la incorporación del inglés e incluso de implantar el bilingüismo en la FP (algo positivo teniendo en cuenta que el inglés no aparecía en las programaciones de hace unos años…), aunque ya de paso, y teniendo en cuenta que este encuentro tuve ocasión de departir con miembros de AENOR, que no estaría de más que al menos en los ciclos de grado superior se repensara el hecho de reimplantar el módulo de Gestión de la Calidad, que se quedó por el camino en la última revisión…y es que deber ser que aquellos que llevaron a cabo el proyecto de revisar los ciclos formativos de Artes Gráficas no consideró que la gestión de la calidad fuera importante en un sector en el cual la mayoría de las empresas gráficas están certificadas en calidad.

 

Iniciativa por la Educación. Ciclo Calidad en la Educación

En estos últimos días acabo de recibir la invitación formal para formar parte del grupo de expertos de la Iniciativa por la Educación, invitación a la cual no me queda más remedio que aceptar, encantado, si realmente he de ser consecuente con  mi profesión y con mis ideas.

Esta iniciativa está impulsada por Ibersaf Editores, el Colegio Oficial de Biólogos de la Comunidad de  Madrid y CEIM Confederación Empresarial de Madrid – CEOE  y consiste en un espacio de debate y colaboración entre los diferentes agentes involucrados en la enseñanza (Administraciones del Estado y Autonómicas, Centros de formación públicos y privados, Empresas, Familias y otras Organizaciones  relacionadas).

A través de esta iniciativa se organizan conferencias, mesas redondas y talleres en torno a los retos a los que se enfrenta la educación en España.

Uno de los primeros resultados tangibles de esta iniciativa es el desarrollo del PRIMER CICLO CALIDAD EN LA EDUCACIÓN 2018-2019 que se establece  como un espacio de intercambio de ideas y comunicación entre la comunidad educativa, instituciones públicas, familias y  empresas.

Esta iniciativa busca el debate y la reflexión sobre la importancia de la educación como bien común y creador de riqueza y los retos en el momento actual y se ha concretado en un programa de ocho mesas redondas que se están realizando ya a lo largo de este curso lectivo y de una de las cuales a la cual pudimos asistir –Formación profesional y empleo (I)– ya hemos referencia en anterior entrada.

Iniciativa por la educación; ciclo de conferencias calidad por la educación, ceim, ibersaf, jesús garcía jiménez, jesusgarciaj, educación, formación

Una vez que se concreten las lineas de actuación relacionadas al respecto y se vayan elaborando trabajos al respecto así como sus posibles conclusiones, procuraré, a través de este blog, dar la debida difusión al material resultante por si alguien está interesado en aportar opiniones o ideas  que yo pueda transmitir al grupo ya que entiendo que esta iniciativa es un espacio de reflexión y difusión para compartir.

Se da la especial y feliz circunstancia que también participo como profesor del departamento de artes gráficas de Salesianos Atocha y en la medida que me permiten mis obligaciones profesionales, en el Grupo de Formación de Neobis, que también se halla trabajando ya en muchos aspectos concurrentes a los que se puedan encontrar en esta iniciativa si bien y como es lógico, más centrados, aunque no exclusivamente, en la formación profesional del  sector gráfico, pero perfectamente extrapolables a mi juicio a planteamientos más generales.

De este foro también saldrán sin duda ideas y propuestas que contribuirán a la mejora de la calidad en la formación.