A vueltas con la Calidad en el Sector Gráfico

Llevo muchos años ya implicado en la Gestión de la Calidad y más concretamente la del sector gráfico auque no hago ascos a la Gestión de la Calidad en la Educación.

De hecho la denominación de este blog en origen es qualitasaagg, y en los buscadores puede aparecer como calidad gráfica ya que inicialmente era monográfico en torno a este tema y no me he molestado en enterarme como se cambia el nombre ni tampoco es que me importe mucho.

Publiqué en su momento en Issuu buena parte de las entradas que realicé en la primera fase (cuatro temporadas y media al más puro estilo holliwoodiense). Los archivos a los que me refiero se hallan linkados a Isuu en esta web en el apartado de TESIS DOCTORAL Y OTROS DOCUMENTOS. No obstante como observo que andan algo perdidos, aprovecho la publicación de esta entrada para incluir los contenidos en esta página web directamente en el apartado de CALIDAD.

El caso es que en una de las últimas reuniones del Comité 54 de Industrias Gráficas al cual he dedicado varias entradas y en el cual tengo el honor de haber sido admitido como miembro, se indicaba que sería de interés, de mucho interés, promocionar el conocimiento de las normas y su uso en el entorno gráfico ya que la percepción que tenemos aquellos que nos hallamos implicados es que tenemos una asignatura pendiente en ese particular apartado.

…y me pongo manos a la obra a través de este blog  aunque ya había indicado en anteriores entradas que retomaría este asunto para intentar compensar la desaparición del módulo de  Gestión de la Calidad en la Industria Gráfica de los planes de estudio.

Para ello, aparte de la divulgación directa a través de este blog de este material personal sobre Calidad Gráfica previamente publicado en Issuu, dedicaré algo de tiempo y esfuerzo, que quedará plasmado en algunas entradas, a comentar las normas que se estén trabajando en el citado Comité (no su publicación puesto que ello está prohibido) pero sí su análisis, pertinencia y comentarios que entienda que son oportunos.

La idea que subyace es que se conozca el trabajo del Comité, que se conozcan las Normas y se apliquen y que se mejore la eficiencia en los trabajos de tal manera que se minimizen o incluso anulen problemas en la producción y en las relaciones entre los agentes implicados (diseñadores, proveedores de servicios gráficos, clientes…)

Y es que a lo largo de mi carrera profesional en el sector gráfico he tenido que participar en casos de conflictos entre partes de sector llegando a la triste conclusión de que en buena medida no hubiera ocurrido el conflicto o este hubiera sido menor si se hubieran cumplido los requisitos mínimos establecidos en las normas relacionadas.

Las normas sobre industrias gráfica se hallan publicadas y pueden adquirirse a través de la página web de Aenor:

comité 54 aenor, normas de calidad industria gráfica, salesianos atocha, jesús garcía jiménez

…o bien pueden consultarse gratuitamente en el servicio de documentación de la propia AENOR: C/ Génova, 6. 28004 Madrid Tel. (+34) 915 294 900, claro que para ello hay que trasladarse a Madrid y disponer de tiempo.

El caso es que recientemente nos hemos hallado embarcados en la traducción de la norma 14298 sobre Gestión de procesos de impresión de seguridad (nos hallamos en las primeras fases) y sobre la cual ya podré hacer las debidas apreciaciones en próximas entradas. Quedáis invitados.

 

 

 

Gestión de la Calidad en las Industrias Gráficas

Ya se que este es el título de uno de los libros que tengo publicados pero es que me parece el título más acertado para esta entrada. Y es que la semana pasada, Sara, una antigua alumna con responsabilidades en la gestión de la calidad en una conocida empresa gráfica de aquí de Madrid me solicitaba, en mi calidad de tutor de la formación en centros de trabajo de los grado superior de nuestro departamento de Artes Gráficas , que le asignáramos algún alumno para que realizara el módulo de FCT (Formación en Centros de Trabajo) para que colaborase con ella en calidad de ayudante.

Por desgracia, mi respuesta no ha sido la que me gustaría proporcionar ya que, dado que procuramos asignar a los alumnos en función de sus intereses y habilidades, no puedo determinar si algún alumno está interesado en este particular área de trabajo y desconozco también si alguno dispone de las habilidades necesarias para realizar las tareas asociadas a esta función (por ejemplo analizar y extraer conclusiones a partir de un gráfico de control de proceso), ya que las hornadas de nuevos alumnos desconocen totalmente en que consiste la Gestión de la calidad en la industria gráfica a no ser que tengan conocimientos previos sobre ello (que va a ser que no).

Esto es debido a que al implantar los nuevos ciclos, el módulo de Gestión de la Calidad en la Industria Gráfica desapareció por completo de los planes de estudio*… alguien decidió en su momento que la gestión de la calidad no era lo suficientemente relevante como conocimiento para los futuros Técnicos, o en todo caso confundió Gestión de Calidad en la Empresa Gráfica con Control de Calidad de Procesos, o lo que es lo mismo, la parte por el todo.

* Me recuerda el caso del módulo Inglés técnico que también fue barrido de los planes de estudio durante una serie de años, porque alguien en su momento decidió que estos conocimientos no eran importantes… en la actualidad se ha vuelto a implantar con la pasión desmedida de los conversos, lo cual esta bien, claro está, y ya se imparte en todos los ciclos formativos tanto de grado medio como superior y se incita la Formación en el Centro de Trabajo en el extranjero ¿? sin determinar la bondad de esta última opción ¿no hay suficientes empresas, y buenas, en nuestro país, que digo en nuestro país, en nuestro entorno inmediato…?

La reflexión tiene cierta importancia aunque aparentemente tiene poco remedio, ya que aparte de la anecdótica petición de esta antigua alumna que probablemente no podré complacer (se ha trasladado la oferta a los alumnos que tienen que realizar la FCT este año pero hasta ahora ninguno se ha interesado), también coincide en el tiempo con otras señales que me llegan de otras fuentes: algún reportaje sobre el incremento en la demanda de Expertos en Gestión de la Calidad en las empresas (a través de mi Linkedin y sin hacer ningún esfuerzo al respecto estoy siendo asaltado por ofertas en relación con este particular), y algún otro reportaje también sobre la importancia de la reducción de costes en las empresas como una herramienta de competitividad (precisamente las entradas más visitadas en este blog, que es un poco cajón de sastre, son las relacionadas con herramientas de Gestión de la Calidad: la Curva de Costes de la Calidad, el diagrama de Pareto, el diagrama Causa Efecto y entradas de similares.

gráfico de costes de calidad, Jurán, costes de conformidad, constes de no conformidad, jesús garcía jiménez

diagrama causa efecto, diagrama de Ishikawa, diagrama de espina de pescado, gráficos de calidad, jesús garcía jiménez

Y cierto es que la Gestión de la Calidad la debemos enmarcar dentro de las funciones directivas, las cuales por lo común requieren titulación universitaria, pero que no estaba de más que los alumnos con titulación de grado superior, los cuales parte de ellos darán ese salto posterior a la Universidad (algún ejemplo tengo ya), adquieran estos conocimientos , ya que los contenidos de este tipo de formación y su particular enfoque, amplían su horizonte de conocimientos, globalizan su visión de empresa y del entorno empresarial, les ayudan a flexibilizar sus procesos mentales, les hacen comprender los vínculos entre todos los procesos y les permiten contemplar la empresa como un todo relacionado, contribuyendo de esta manera a abarcar una realidad más amplia con lo que ello supone de enriquecimiento de su intelecto de cara a su futuro profesional que complementado con su formación técnica los posiciona como la opción más ajustada, más realista y eficiente para la asumir las distintas funciones de las empresas gráficas actuales y del futuro, incluidas las directivas.

A VUELTAS CON LA CALIDAD

Ahora que estamos cerrando la evaluación y los políticos se desgañitan con promesas de todo tipo entre la cuales no podía faltar (una vez más, como no) mejorar la calidad en las empresas y el arreglar la enseñanza (esto alguien me lo tendrá que confirmar ya que procuro no ver las noticias hasta que no arrecie el temporal mediático que generan las elecciones varias)…  pues puede que sea un buen momento para alguna reflexión personal al respecto.

Cierto es que en las empresas se ha implantado, sí o sí, la CALIDAD así en mayúsculas,  y ya todas las organizaciones disponen de algún magnífico tipo de certificado ISO, EFQM,… que blanden con orgullo. Yo mismo contribuí en su momento a la implantación de tales certificados en distintos sectores productivos y con pleno convencimiento en su momento como bien se puede comprobar en las antiguas entradas de este blog que precisamente se originó con la calidad y cuyo nombre sigue siendo el de qualitasaagg.

Lo cierto es que últimamente ando pelín decepcionado con los resultados que observo (de hecho me llevo a dar la “espantá” en su momento), ya que la cruda realidad es persistente y a pesar de se atesore ingenuidad a raudales lo cierto es que no es bastante para no ver que todo viene a desvirtuarse (con el paso del tiempo o de las personas) en menor o mayor grado, por muchos puntos (de calidad) que se vayan acumulando.

Ejemplos de ello:

En primer lugar se elimina en los planes de estudio de la formación de grado superior la gestión de la calidad, como si los futuros mandos intermedios no debieran conocer las premisas básicas de una herramienta imprescindible (aunque cuestionable en su uso actual), a todos los efectos se viene a confundir el culo con las témporas…

En segundo lugar se constata que la calidad en las empresas en general se ha quedado en un mero instrumento de control (controlar lo que se hace mal, controlar a los empleados) y no de gestión (aprovechar el conocimiento para mejorar los procesos, procedimientos, tareas,…)

En tercer lugar también se constata que el certificado ya no es ni siquiera una barrera de entrada a advenedizos, lo cual era una de sus funciones (precisamente una de las que consideraba interesantes). Ejemplo a mi entender es el hecho de que los Certificados de profesionalidad, enseñanza en teoría más exigente en cuanto a requisitos de impartición que lo que había anteriormente, en la práctica se imparten en empresas de dudosa solvencia de conocimientos (autoescuelas que imparten certificados de profesionalidad del sector editorial ¿¿??, por poner un ejemplo próximo…esperpéntico, verídico)

En cuarto lugar si bien se aplica el certificado en la empresa en realidad no sirve como instrumento de mejora ya que no es difícil sortear los mecanismos de supervisión y control que se establecen más aun teniendo en cuenta que la certificación no deja de ser un servicio pagado… pagado.

Supongo que podría haber más “lugares” pero ya está bien por el momento…

Para que no quede una entrada pesimista ahí va algún consejillo barato: apliquemos el método cartesiano y buceemos en nuestro interior para hallar la calidad en su estado básico en nosotros mismos (al lado de la lógica más elemental y el buen juicio), trasladémosla con mimo a nuestras acciones haciendo las cosas bien y a la primera. Si cada uno aportamos nuestro granito de arena es posible que no sea necesaria tanta fanfarria al respecto.

 

>Tetrapack > 2 de febrero 2012

Teniendo en cuenta que está fresca la visita (hoy) a las instalaciones de Tetrapack en Arganda (España) con un grupo de alumnos quiero aprovechar para  fijar las sensaciones en torno a esta experiencia.

Tetrapack España es un modelo en nuestro sector y un ejemplo a seguir por la industria.

Lo de modelo a seguir debe entenderse literalmente: el concepto que subyace es el de Benchmarking:

Consiste en tomar “comparadores” o benchmarks a aquellos productos, servicios y procesos de trabajo que pertenezcan a organizaciones que evidencien las mejores prácticas sobre el área de interés, con el propósito de transferir el conocimiento de las mejores prácticas y su aplicación.” Fuente: Wikipedia

Saco esto a colación porque este concepto sin traducción y de difícil entendimiento es clave en la gestión empresarial moderna y está en la base de empresas punteras.

En la introducción que nos hizo Antonio, como representante de la empresa, un tema recurrente era la gestión de la calidad y empresarial: Tetrapack fue pionera en la implantación de sistemas de calidad (ISO 9000) y medioambiental ISO 14000) y en un momento dado decidió asumir técnicas que estaban aplicando organizaciones como Toyota (de ahí el concepto de Benchmarking). La aplicación de técnicas de gestión lean, poka yoke, las 5s… son visibles en todos los rincones de la empresa que despliega ante el visitante una impresionante eficacia.

El fundamento en valores, otro gran avance favorecido por planteamientos derivados de la gestión de la calidad y mejora continua, supone una base sólida sobre la que apoyar la gestión empresarial. Ahí van los valores de Tetrapack… para reflexionar.

  • Enfoque al Cliente y Perspectiva a Largo Plazo
  • Calidad e Innovación
  • Libertad y Responsabilidad
  • Colaboración y Diversión

Un último apunte, algo que ya se contempla en EFQM: la sustitución del término Recursos humanos por el término Personas. Cambia la perspectiva, ¿no?

Enhorabuena a Tetrapack España.

>Gestión de la calidad en 2012

Aprovechando la temporal bajada de ritmo en estas fechas y el inicio de un año nuevo, introduzco un paréntesis en la última línea argumental (la calidad y el diseño gráfico: que retomaremos en las próximas entradas) para volver a romper una lanza a favor de la función de la calidad en las organizaciones de cara a este crítico año.

La idea es introducir alguna propuesta positiva o al menos ánimo en aquellos que tienen responsabilidades al respecto.

No vamos a abogar aquí por la certificación de calidad a cualquier precio, menos aún en estos tiempos, antes al contrario siempre hemos venido defendiendo (y seguiremos, sino al tiempo), la implantación de una gestión de calidad, efectiva y documentada, desde el convencimiento.

Ya venimos comentando, en pasadas entradas, las motivaciones que se hallan detrás de este importante paso. Eran otros tiempos (¡qué lejos quedan ya!) y una inversión de este calibre era perfectamente asumible y acorde con la evolución social e industrial general.

En estos procelosos tiempos en los cuales aumentan las dificultades de obtención de crédito y se incrementan las partidas de gasto (impuestos, comisiones,…) todos (no solo las empresas, también las familias) estamos buscando partidas a las cuales meter la tijera.

Las organizaciones certificadas pueden sentir la tentación (recurrente) a interpretar la función de calidad como generadora de gastos (salarios asociados, costes de los controles,… en definitiva costes claramente asignables), más aún si no se ha alcanzado el grado de convencimiento necesario (y la alta dirección puede no tener claro este concepto: “vencida” por las circunstancias pero no convencida).

Por otro lado, las organizaciones no certificadas no van a dar un paso que supone un desembolso claro si éste no tiene un efecto más claro aún e inmediato.

Volvemos a insistir que el convencimiento, en la empresa certificada, debe alcanzarse a partir de un análisis detallado de costes de calidad y no calidad que debe quedar claramente reflejado en la curva de costes de calidad. Recordemos que en una gestión de calidad eficiente todo debe estar debidamente documentado, incluidas las partidas de gasto asociadas a las actuaciones relacionadas. Esta tarea callada del responsable de calidad o del departamento de calidad debe dar sus frutos en un plazo razonable (no menor de un año).

En cuanto a la empresa no certificada, bien puede comenzar más modestamente, formando algún directivo y/o algún grupo en gestión de la calidad (sí, me consta que también se recorta en formación, pero espero que estos recortes procedan más de un análisis serio de la eficacia y eficiencia de la formación que se está recibiendo).

Este directivo y/o grupo, puede actuar de avanzadilla (futuro responsable de calidad/ grupo de calidad) asumiendo algunas de las responsabilidades asociadas a la gestión de la calidad a partir de la puesta en práctica de los conocimientos adquiridos.

Tiene el inconveniente que camino será lento, pero menos es nada.

Entre las ventajas asociadas podemos deducir que el planteamiento es económico y la implantación  oficiosa de esta función es interna, lo cual aporta un cierto valor añadido quedando sentadas las bases de actuaciones más complejas cuando los tiempos acompañen (esto requerirá por lo general ayuda externa).

Buen año 2102.

Tiempos de crisis. ISO y/o EFQM.

En los tiempos de crisis que corren, en este entorno económico hostil, la “moda” actual es que todos nos replanteemos nuestras partidas de gastos teniendo muy en cuenta la merma de ingresos presentes y lo que es aún peor, futuros.

Por lo que respecta a la implantación y gestión de la calidad en las empresas, venimos argumentando a lo largo de este tiempo que tal función, bien gestionada, supone un factor de ahorro claro al promover la mejora continua, la cual comprende la eliminación de ineficacias y cuellos de botella y que para demostrarlo se puede recurrir a la elaboración de la curva de costes de la calidad, la cual bien elaborada, mostrará de forma clara y objetiva este hecho.

La realidad es que pocas empresas certificadas se embarcan en estos complejo análisis limitándose a disponer del sello de certificación como  una carta de presentación ante los clientes que se lo exigen como condición básica para trabajar con ellos.

Esta situación lleva a que la dirección se reconsidere el mantenimiento de la certificación dada su aparente poca rentabilidad, eliminando el “gasto” asociado, el cual es claro dado que se corresponde con pagos anuales debidamente referenciados.

El caso se agudiza en empresas que disponen de certificado ISO y además se acogen al modelo de excelencia EFQM.

Ya hemos comentado en entradas anteriores las características de tales modelos de implantación y gestión de la calidad en la empresa y los condicionantes que impulsan a la dirección de la empresa a invertir capacidades y dinero.

El caso es que bastantes  organizaciones comenzaron certificándose en ISO, lo que supuso un cambio importante de mentalidad, y posteriormente dieron el salto hacia algún modelo de excelencia (ISO proporciona un modelo de autoevaluación recogido en la norma ISO 9004 pero lo normal es acogerse al modelo EFQM).

Este movimiento se considera un paso adelante (en cuanto que estos modelos de excelencia proporcionan una visión más amplia que ISO y no obstante la implementación de ISO supone una base firme para obtener una buena valoración de partida en EFQM).

Se da el caso, por lo tanto, que en una organización dada, se hallen operando a la par los modelos ISO y EFQM sin que haya ningún problema de concurrencia salvo el incremento de trabajo que supone el control y seguimiento de los mismos y el hecho de que hay que pagar por ambos.

Y he aquí el problema. La situación actual empuja a las empresas a recortar gastos por lo que es previsible considerar la eliminación de duplicidades en este campo.

Teóricamente EFQM incluye todos los aspectos de ISO y trabaja otros sobre los que ISO no pone mucho énfasis. Además EFQM está igual de valorado por los clientes (en algunos casos más), es menos exigente con las personas que integran la organización (aunque más con los líderes) y dependiendo de las circunstancias particulares de la organización es más barato.

Esto lleva a prever bajas en las certificaciones en el sistema ISO, bien porque las organizaciones con ambos modelos opten por quedarse solo con EFQM o bien porque las organizaciones que pretendan certificarse se decanten por EFQM (menos recomendable pero posible). Veremos en los próximos años.

Grupos de interés en el sector gráfico. Parte 5. La sociedad

Para cerrar este bloque correspondiente a la segunda temporada (noviembre de 2011 a noviembre 2012) que mejor que reflexionar sobre la aportación de las empresas de nuestro sector gráfico a la sociedad.

Los sistemas de calidad no normativos basados en la búsqueda de la excelencia (por ejemplo EFQM) basan su esquema en modelos amplios en los cuales tiene cabida y peso la sociedad en su conjunto.

Hablar de sociedad como grupo de interés puede parecer ambicioso pero sin duda el planteamiento es posible dado que la empresa se integra en la sociedad y la sociedad es la suma de todas y cada una de sus partes.

El hecho de que se le conceda un peso en el modelo y que la puntuación afecte a la nota final hace que la organización deba pensar en el papel que desempeña en el contexto social.

Ya hemos comentado en alguna entrada que estos modelos no normativos no están extendidos en el sector gráfico centrado en la implantación de modelos normativos (ISO por ejemplo) debido más a presiones de los clientes que a convencimiento propio basado en la utilidad de su uso.

Este hecho hace que se pierda riqueza en el análisis al no incorporarse en las auditorías una valoración profunda sobre determinados aspectos que podemos considerar claves (liderazgo, sociedad).

Por contra, las empresas que aunque sea por obligación al seguir el modelo de autoevaluación realizan el mencionado análisis, practican un ejercicio de humildad que tiene un importante componente formativo e informativo que posteriormente generará réditos interesantes en las planificaciones futuras a corto y medio plazo.

Tal implicación social la vienen ejercitando las grandes empresas de todos los sectores desde hace tiempo. Su forma habitual de actuar es mediante el recurso de la Fundación. No es que estas empresas hayan mejorado en altruismo y derrochen amor allí donde operan sino que tal organismo les reporta ventajas económicas nada desdeñables…y proyección social.

Es ahora, en estos modelos, cuando han tomado mayor importancia estas acciones que de alguna manera aportan un beneficio para la sociedad. En nuestro sector el trabajo a realizar pasa por la mejora medioambiental, punto en el que se están dando importantes avances, bien obligados por ley en el asunto de la recogida y tratamiento de residuos bien por obtener ventaja competitiva tales como la certificación medioambiental y la cadena de custodia (aspectos estos que venimos tratando en este blog). Otros aspectos menos tratados pero que se establece como ámbitos propios para la reflexión tienen que ver con la racionalización del consumo de energía, la conciliación de la vida profesional y familiar de las personas que integran la organización o la implicación en la mejora del entorno en el cual se inserta la empresa.

Tal vez no corran buenos tiempos para hablar de estos temas o tal vez sea el momento oportuno: cuando el vientos sopla en contra es posible ganar ventaja competitiva con acciones que no tienen porqué ser onerosas y sin embargo tener un alto valor positivo en la percepción social de la empresa.